C ada fin de año el púbico se merece una entrega muy especial, que llegue a a mente y el corazón de los lectores. Nuestros anuarios siempre han buscado romper con el ritmo cotidiano de las ediciones. Buscamos que sean un espacio para el arte, para los grandes personajes que han hecho noticia a lo largo de año, para aquellos intelectuales polémicos e inteligentes que nos alumbran con sus análisis y de manera especial, siempre hemos buscado darle un espacio muy importante a la solidaridad, como lo hicimos en la edición 2011 y los niños de los hogares.